Historia de un sueño valseado

receso

Nov 28, 2011 Author: Eugenia | Filed under: Uncategorized

estimadas, estimados

Estoy pasando por un momento complicado a nivel personal y laboral. No sé si retomaré la web o no, pero por el momento no tengo fuerza, ganas ni razones para continuar posteando.

Un beso y hasta la vuelta. Gracias por haberme acompañado en estos dos años de sueño valseado.

Halloween y pingüinos

Nov 1, 2011 Author: Eugenia | Filed under: La Vida..., Trabajando, Viajando

Estimadísimas y estimados:

Esta es otra de esas ocasiones en las que he tardado más de lo que me gustaría (y probablemente más de lo que os gustaría a vosotros) en actualizar la página. Como es habitual, un cúmulo de factores han sido la causa de la demora, aunque esta vez se debe más a una falta real de tiempo. Tiempo físico y también espacio-tiempo mental. Además, mi cámara de fotos está también perdida en el espacio- tiempo; no soy capaz de averiguar si se me quedó por ahí en la calle, o si simplemente descansa plácidamente bajo algún montón de ropa o de juguetes dentro el caos hogareño. He estado esperando a ver si ocurría el milagro y la casa se recogía sola (y por ende aparecía mi cámara), pero finalmente me dí cuenta que si seguía esperando, no iba a actualizar la página en mucho tiempo.

Por lo tanto, esta entrada va sin fotos. Tengo algunas, pero las hice con otro aparato, que no es mío, y aún no me han pasado las fotos descargadas.  Sorry.

En este (casi) mes en que he guardado silencio, la vida ha seguido su curso. No han nacido más corderos…pero los que hay están creciendo a una velocidad pasmosa. Esquilé a las ovejas y las dejé libres de nuevo, con gran regocijo por su parte. Da gusto verlas pastorear y volver a tratar de saltarse los cercos (aunque este año les está costando bastante más). A veces por las tardes juegan a perseguirse y empujarse, los corderos y también los adultos. Los ajos están gigantes y en un par de semanas les saldrá el pedúnculo florar y habrá que “quebrarles el pitón”, y los manzanos están sorprendentemente llenos de flores. He sembrado calabacines, peinos, zanahorias y alguna lechuga más en el invernadero. El sol nos ha acompañado varios días y ya se nota el aumento de la temperatura ambiente, aunque algunas mañanas sigue haciendo bastante frío.

Yo he salido de la isla en 3 o 4 ocasiones, por trabajo, a Osorno y a Puerto Montt. La diferencia con otras veces es que mayoritariamente he conducido yo, y aunque en carretera, pese a la precariedad de ciertos tramos, me manejo bien, al llegar a las ciudades la cosa cambia, y me pierdo sistemáticamente. Y bueno, en una ciudad extraña eso tampoco es que sea muy grave, pero es que en uno de los últimos viajes llegué tan cansada y estresada que, ya de noche, me metí en dirección prohibida ¡en una de las calles principales de Castro! Suerte que no venía nadie en ese momento, pero me cacharon (pillaron) los carabineros…afortunadamente, como en otras dos ocasiones en que me han parado, mi acento, unido a una perfecta interpretación de “agente, apiádese de mí…soy mujer, extranjera y no sé manejar estas máquinas infernales” me han hecho salir bien librada. No todo tenían que ser inconvenientes en una sociedad profundamente machista…

Patricio está muy bien. Se le ha caído otro diente, coincidiendo también con un viaje, durante el cual me avisaba cada cinco minutos: “mamá, ya se me cae” y me hacía parar en la cuneta porque “lo tenía colgando”…finalmente, lo amenacé con sacárselo yo si no me dejaba manejar tranquila (premio a la madre del año), y finalmente se le cayó mientras se comía una hamburguesa en Puerto Montt.  Y como yo no tenía nada preparado para el ratoncito, saqué subrepticiamente una patineta que venía de regalo en el bote de Milo (colacao chileno) y se la coloqué bajo la almohada. Al día siguiente se puso muy contento, aunque me preguntó por qué el ratón le había dejado una patineta que decía “milo”…creo que después de esto ya voy a desistir de seguir con esta farsa, haciendo caso a mi amigo Eduardo, aunque probablemente Patricio desea que la mantengamos, por conveniencia de ambos. En este último mes, mi heredero ha celebrado un número inusualmente bajo de eventos, sólo el día de la asistente de la educación (creo que fue cuando se disfrazó de ángel) y el día del profesor.  La que está más liada que la pata de una momia con el colegio soy yo…resulta que en primero básico, a final de curso los niños asisten al “Acto de la Primera Lectura”, en el cual leen, delante de sus familias y de los compañeros, un fragmento escogido de algún libro para demostarle al mundo que ya saben leer. El caso es que, tradicionalmente, los padres (y fundamentalmente las madres, dado que los papás se escaquean hábilmente) preparan algo para sorprender a los niños en este acto. Este año, a alguna mente brillante se le ocurrió la idea de que teníamos que disfrazarnos de pingüinos (¡!¿?) y hacer una coreografía como en la peli Happy Feet. Y claro, preparar algo así implica una reunión semanal como mínimo, que se alarga hasta el infinito y más allá, y a la cual, obviamente, Patricio no puede asistir, con lo cual tengo que hacer más equilibrismos de los habituales para organizarme, y además llego a casa a las mil quinientas. Afortunadamente, en estas fechas llegar de noche al bosque no es tan cruento como en invierno. La cosa va avanzando y ya el otro día ví el modelo de disfraz…es para cagarse de la risa. Aún tengo que juntarme con otras mamás para montar la escenografía y ensayar el baile. Dice la profesora jefe  que sólo por ver la sorpresa que se llevan los niños al ver salir a las mamás (haciendo el ridículo, esto no lo dice ella, lo añado yo) merece la pena el esfuerzo, pero a veces pienso que en el colegio no se dan cuenta que algunas trabajamos en más cosas que en ser mamás a tiempo completo. Y no hablo precisamente por mí, sino por otras que no tienen la flexibilidad de horario que tengo yo. En cualquier caso, como sabéis, mi querencia por los pingüinos es de larga data, y en general esta situación me genera grandes dosis de estrés, hilaridad, curiosidad…y  realmente me apetece hacerlo. Prometo fotos, y esta vez si, esta vez sí lo cumplo, ¿ya? Es a primeros de diciembre :)

Hace un par de semanas me compré un jeep, de 8 plazas y con tracción, ligeramente más nuevo que los anteriores…que no tardó ni una semana en quedar en pana. No sé si es una maldición generalizada en Latinoamérica o si sencillamente soy yo (y mis circunstancias), pero estoy hasta el innombrable  de vehículos que funcionan a medias. En España jamás vi tal frecuencia de averías en los vehículos, fueran míos, del vecino o del trabajo, tal vez porque no hay tanta costumbre de comprar coches de segunda (o vigesimooctava) mano. Acá (no os exagero) todas las semanas hay algún vehículo cercano con problemas. Aunque, como ya os he contado más veces, en el último año y medio mi capacidad de resiliencia se ha ido elongando suavemente, como un chicle con sabor a vida, y me tomo con filosofía las cosas, sin desesperarme como antes. Si la camioneta no parte, le endiño la mochila y las botas de goma a Patricio y subimos andando. Si se me queda pegada en el barro, me la saca el vecino con los bueyes.  Y bueno, pese a todo, el día después de comprarlo me sirvió para llevar de paseo a los niños a Cucao, al lago y a la playa. Les preparé bocadillos, que se comieron mezclados a partes iguales con arena porque hacía mucho viento, jugaron mucho  y lo pasaron muy bien, y a mí me sirvió para empezar a conocer un poco más la isla, que ya va siendo hora.

También compé un par de sofás para el living; uno de ellos e llegó antes y me lo llevaron a la oficina, y hubo que transportarlo por la ciudad, traerlo en la camioneta…y meterlo en la casa, con la maravillosa sorpresa de que no caben por la puerta. Así que en uno de mis innumerables ratos de ocio tengo que desmontar el marco para enchufar los sofás y reza para que después la puerta vuelva a quedar como está ahora. Mientras tanto, hay un precioso sofá con el embalaje medio roto (por las maniobras) en medio del bosque, junto a la pila de leña, y Jochimín y Stalin hacen un alto en sus duelos a muerte para frotarse amistosamente contra le…probablemente se están organizando para invitar a todas las gatitas del sector antes de que yo consiga meterlo en la casa. El otro sofá está en las oficinas de Chilexprés de Castro, no me atrevo ni a ir a por él. En fin.

En lo laboral, ya firmé mi proyecto y estoy esperando por los últimos trámites legales para arrancar con el trabajo (arrancar en español, no en chileno…si fuera en chileno significaría que salgo huyendo despavorida o algo así…y no lo voy a hacer, aunque a ratos me den tentaciones, jajaja). Volví a dar clases de la Uni, y la semana que viene me voy a Punta Arenas a un congreso, una especie de ITEA chileno…ya os contaré.

Por lo demás, sigo ampliando mi lista de actividades sociales, aunque no excesivamente porque mi horario y mi ritmo de vida no me dejan excesivo espacio. He afianzado la relación amistosa con  Jamadier, el exprofe de Tae-Kwon-Do del Pato. El otro día nos invitó al “ducle o lucro”, una actividad familiar en la plaza de Castro en la que los estudiantes del Liceo, todos disfrazados, organizaron juegos para los niños y algunas actuaciones en el marco de sus reivindicaciones. Parece que en Chile la celebración de Halloween se ha intensificado en los últimos diez años, y estuve reflexionando que quizá no deberíamos critcar tanto esta penetración cultural (venga de donde venga) dado que en España nos hemos bajado alegremente los pantalones ante el viejito pascuero. Bueno, el caso es que lo pasamos muy bien, y Patricio quedó fascinado porque su tío Jamadier “también canta”,  y porque le pintaron unos bigotes de gato. Jugó toda la tarde y llegó a casa agotado y feliz. Por mi parte, sentí que vuelvo a empoderarme, que recupero esos espacios a los que había renunciado (en parte voluntariamente) desde que llegué a la isla. También siento que he avanzado en la relación con Cecilia, que nos hemos hermanado en estas últimas semanas, aunque realmente me cuesta descifrarla y no sé si ella piensa lo mismo…

Me hacen tanta falta mis amigas…mis amigos…Aunque bueno, parece que alguna valiente ya se va a atrever a cruzar el charco, y vamos  a celebrar el nuevo año en buena compañía…Cuando una amiga se pasa por el arco del triunfo 14000 km, un océano y su fobia a los aviones para darte un beso, traerte regaliz rojo, cotillear hasta la madrugada  y ayudarte a decorar la casa, algo redondito, cálido, dulce y brillante gira en el centro de tu pecho. Se llama Amor.

Ya termino, y seguramente en esta entrada me dejo muchas cosas. No he anotado ninguna anécdota del día a día para contaros,  y como sabéis mi memoria no tiene mucho que envidiarle a la de un pez. Pero la vida sigue pasando, a veces a través mío, a veces por encima, en la Tierra de las Gaviotas, y sigo caminando, con mi cachorro a cuestas.

Un beso para tod@s. Os extraño mucho.

 

 

WAYRA

Oct 3, 2011 Author: Eugenia | Filed under: Cocinitas, La Vida..., Soñando, Trabajando, Usos y costumbres
El tiempo pasa...nos vamos poniendo viejas...y ya no nos colocamos el arito en la nariz :)

El tiempo pasa...nos vamos poniendo viejas...y ya no nos colocamos el arito en la nariz :)

Querida familia:

Uno podría pensar que el ciclo de la vida, precisamente por esa cualidad cíclica, es monótono. Repetitivo. Redundante. Pero por algún motivo, nos alegramos cada vez que, como cada año, vuelve la primavera…y por lo mismo, creo que no soy redundante al contaros esta historia:

El otro día, como a las doce de la noche, al acostarme y quedar todo en silencio escuché jaleo ovino en la parte alta del campo. Algún cordero balaba, y dado que no es normal tanta actividad a esas horas, volví a temerme lo peor…y volví a subir de madrugada al galpón, rompiendo la densa oscuridad con el débil haz de la linterna y con el vaho de mi respiración agitada.

Al llegar arriba todo parecía tranquilo, pero uno de los corderos seguía balando, y también lo hacía una oveja. Enfoqué a Saltarina y a Pepín…que estaban tan tranquilos aunque tratando de “sapear” (cotillear) lo que pasaba al otro lado de las tablas. Y ¡oh, sorpresa! Aunque ellos no movían su hociquito, el balido se seguía escuchando…

Supongo que a estas alturas ya os imaginaréis lo que era…lo que es…

…es blanco (manchadito), con la trompita negra y una vitalidad impactante. Se llama Wayra, que significa “viento” en Quechua (gracias Jama) aunque acá algunos lo han rebautizado como “wachiturro” , y otros “Tito”. Su mamá es la Grande, la única oveja blanca que me queda, una mestiza corpulenta que quedó coja de la paleta izquierda en el último ataque de los perros y de la cual jamás imaginé que estuviera preñada. ¡Desde luego, como ecógrafa ovina no tengo precio!

Wayra

Wayra

Esta oveja ha sido madre anteriormente, se nota perfectamente en su forma de cuidar y proteger al corderito, de limpiarlo, olerlo y llamarlo, y aunque está coja se las arregla para atenderlo. El refuerzo que les he hecho en la alimentación este último mes ha sido decisivo en el nacimiento de este corderillo, que es diferente a sus hermanos de padre porque su cuerpo es más largo y estilizado y porque nació con más reservas energéticas y por lo tanto más fuerte, más listo y más hábil con la búsqueda de la ubre. Ni siquiera se dignó a probar la mamadera de calostro artificial que le hice la primera noche. En cuanto a la oveja, como tuve que alimentarla a la boca los primeros días después del ataque (estaba en shock y no se movía) me conoce bien, y fue muy emocionante notar cómo ella lamía al cordero y también me lamía a mí el brazo mientras yo revisaba que todo estuviera bien. Fue como si me estuviera diciendo “te conozco, confío en ti, mira qué hijito he traído al mundo, ¿a que es hermoso?”.

Como digo, muy muy emocionante.

La Grande y su precioso hijito

La Grande y su precioso hijito

Una vida más en el mundo

Una vida más en el mundo

Con la emoción de que subiera a ver al nuevo integrante de la familia, ni siquiera le dije que se sacara el uniforme, como cada día

Con la emoción de que subiera a ver al nuevo integrante de la familia, ni siquiera le dije que se sacara el uniforme, como cada día

Fijáos en el tamaño que tienen ya la Saltarina y el Pepín (le sacan un mes al Wayra)

Fijáos en el tamaño que tienen ya la Saltarina y el Pepín (le sacan un mes al Wayra)

La semana pasada cociné un Kuchen (se pronuncia “cujen”) de piña. Creo que ya os he hablado de la gran influencia alemana en algunas zonas del Sur de Chile; los chilenos han adaptado este postre típicamente aleman, que consiste en una base de bizcocho y habitualmente fruta por encima. A su manera, los chilenos le llaman también “cuchencito” (“cujensito”). También cociné un budín de pan…de este no sé si hay un equivalente español, aunque en latinoamérica es bastante común. Es una forma muy rica de aprovechar el pan duro aunque da trabajo porque se hace al baño maría (técnica a la que siempre le tuve ojeriza) y hay que preparar caramelo para el molde.

Kuchen de piña

Kuchen de piña

budín de pan

budín de pan

Y aprovechando el caramelo sobrante le hice a Patricio una de aquellas paletas (piruletas) de caramelo natural que me hacía mi preciosa hermana Merce cuando yo era pequeña…aún recuerdo la fascinación que me producía (y supongo que mi dentista aún recuerda las caries). Tais, a tu salud, una hermosa piruleta de caramelo. Te quiero hermana, ya sabes que formas parte de muchos de mis recuerdos hermosos de la infancia.

 

La felicidad también se hereda

La felicidad también se hereda

El sábado pasado volvimos a Dalcahue, a las cocinerías. Esta vez había un grupo de españoles, jovencitos y vascos a juzgar por el acentazo, que andaban “haciendo atao” (dando el cante). Pidieron mucha más comida de la que podían comer (obviamente no conocen el saque chilote) y cuando intentaron negociar con la Sra. María, ésta les dijo tranquilamente que ya lo habían pedido y que ahora se lo tenían que comer, que “así se come en Chiloé”. Yo observaba la escena entre divertida y avergonzada, y me di cuenta que, sutilmente, me he ido “achilotando”. Cuando llegué hablaba tan alto como aquellos compatriotas, pedía las cosas de forma nada discreta y me comunicaba expansivamente, en general. Ahora ya no lo hago, y no pude evitar decirle por lo bajini a la Sra. María que “hay que ponerle carne a la pierna” o algo así, comentario que suscitó la hilaridad de las tres señoras que trabajan en ese puesto y que pasó despercibido para los chiquillos.

preparando las empanadas

preparando las empanadas

No sé cómo habrán terminado los vascos después de aquella jornada, pero probablemente habrán comprendido el tamaño de las señoras que atienden ese puesto y el significado de la expresión “quedar con el ombligo dao vuelta” .

Exterior de las cocinerías (Dalcahue)

Exterior de las cocinerías (Dalcahue)

En el puesto de la Sra. María (el nene del fondo es un compañero del cole de Patricio, inmediatamente después de esta foto se encontraron, con gran regocijo por ambas partes)

En el puesto de la Sra. María (el nene del fondo es un compañero del cole de Patricio, inmediatamente después de esta foto se encontraron, con gran regocijo por ambas partes)

Yunta ^_^

Yunta ^_^

Caldillo de mariscos...oh siiiiii!!!!!!

Caldillo de mariscos...oh siiiiii!!!!!!

Un sacho, el ancla artesanal chilota. Impresiona ¿cierto?

Un sacho, el ancla artesanal chilota. Impresiona ¿cierto?

El pollo pituco (traducción: el pollo pijo)

El pollo pituco (traducción: el pollo pijo)

En cuanto a mí, como podéis observar, sigo fiel al caldillo de mariscos. Siento ser recurrente pero creo que soy adicta. Más sobre mariscos: el domingo, a pesar de que amanecí con la garganta hecha unos zorros, me abrigué bien y fui a la feria Yumbel…y la jornada que tendría que haber estado destinada a la recuperación y desintoxicación corporal se convirtió en una bacanal de erizos, piures, choros, cholgas, navajas…todo de una frescura que haría ruborizar de envidia al mismo Neptuno…y machas a la parmesana, un invento chileno que sólo podía inventarse acá, donde las almejas (el bicho, no la concha) tienen el tamaño de la palma de mi mano…y por supuesto vino blanco fresquito, elementos que según mi querido amigo Jamadier (el mismo que le puso el nombre al cordero) son la mejor cura para los procesos gripales porque “eso no puede hacer mal”. En fin…el caso es que ese día dormí una siesta como de 3 horas (más bien me desmayé debido a la marea alcalina)…y desperté hecha una diosa.

machas

machas

machas a la parmesana

machas a la parmesana

Disfrutando como un paisanete

Disfrutando como un paisanete

A vuestra salud, abuelitos!!!

A vuestra salud, abuelitos!!!

Patricio celebraba este lunes el “día de la asistente de la educación”, para no perder la costumbre de las celebraciones escolares estrambótico-rimbombantes. El caso es que tenía que ir disfrazado de angelito (¿?!!) y en una tarde tuve que apertrecharme de tela blanca, hilo, aguja, cartón y toneladas de papel confort (papel higiénico) para improvisar una túnica y unas alitas. Todo iba perfecto (fui capaz hasta de hacerle un cuello que no pareciera un mordisco de tiburón) hasta que cosí las esponjosas alas en la espalda…y cuando ya estaban cosidas me dí cuenta de que una estaba al revés, y además era más grande que la otra! Pero a Patricio no le importó (no se enteró, en realidad) y fue todo emocionado al colegio a hacerle el show a su adorada tía Maca. Salió tan contento…no le he hecho fotos, pero probablemente rescataré alguna de la web del colegio.

El campo me tenía reservada otra sorpresa esta semana: los cerezos, que son apenas un par de palitos de medio metro, están llenos de flores. Se me había olvidado que ellos florecen antes que el resto…y las yemas de los manzanos ya explotaron; probablemente habrá una cosecha más abundante que la del año pasado (salieron tres). El pudú volvió a aparecer de improviso, y me dejó acercarme a cinco metros. Cada vez está más confiado y reduce más su zona de fuga.

Mis zarzaparrillas, ya con racimitos de flores

Mis zarzaparrillas, ya con racimitos de flores

Sakura (I)

Sakura (I)

Sakura (II)

Sakura (II)

Manzanos

Manzanos

Ejercicio de agudeza visual...¿qué c*ño hacen este niño y esta paisana en MI campo????

Ejercicio de agudeza visual...¿qué c*ño hacen este niño y esta paisana en MI campo????

5 metros :)

5 metros :)

Zanahoria cachonda :D

Zanahoria cachonda :D

En lo laboral también he tenido buenas noticias. Me concedieron el proyecto Fondecyt que solicité…un gran logro y mucha pega (curro) por delante…y en lo personal, sigo tomando café en buena compañía cuando puedo, y se avecinan actividades “extraescolares”. Ya os contaré…

Un beso para tod@s desde la oscuridad de mi bosque.

PD Mientras escribía esta entrada se armó un jaleo considerable en el galpón…esta vez no había nacido ningún cordero, sino que las ovejas planearon una fuga con nocturnidad y alevosía y ya corrían alegremente por la pradera mientras sus pobres hijitos se desgañitaban balando en el corral. La única que se quedó fue la coja, no sé si por coja o porque no se separa de su hijo. Toda una odisea tratar de arrearlas con la linterna (se desorientan mucho con la luz focalizada), y cuando al fin conseguí que entraran bajando la red por entre la que habían conseguido escabullirse, me costó tres pueblos martillar unas granpas a la madera del galpón, con la linterna en la boca, llena de barro y empezando a llover. Pero creo que por hoy ya no se escapan. Hasta dentro de quince días no las voy a soltar, por cuestiones básicas de manejo (los perros aún rondan, el pasto aún no ha crecido lo suficiente, acabo de vacunar a los corderos contra enterotoxemia y aún no son inmunes, y además las tengo que desparasitar).

Michay (Berberis darwinii)

Michay (Berberis darwinii)

Nuestro otro septiembre

Sep 22, 2011 Author: Eugenia | Filed under: Fauna y Flora, Usos y costumbres

Querida familia:

El año pasado fui bastante explícita en lo que a la descripción de los festejos patrios se refiere. Supongo que la novedad que suponía en mi vida, unida al hecho de que el bicentenario de la independencia llevó al paroxismo a los ya chauvinistas hermanos chilenos, me provocaron muchas ganas de indagar y de transmitíroslo.

Este año ha sido diferente…probablemente porque desde los primeros días del mes entré en un proceso introspectivo bastante fuerte del cual, para vuestra desgracia, os he mantenido bien informados, jajaja!

Veamos: como novedad dieciochera, este año no me quedó más remedio que vestir a Patricio de hueso (EDITO: de huAso, No de hueso, jajajaja! Gracias Cris!), tal era la ilusión que le hacía a él. Parece que el proceso de chilenización está surtiendo efecto…(o las simples ganas de ir disfrazado igual que sus compañeros)…Con el término huaso se designa a los campesinos de la zona centro-sur, y por extensión, a aquellos que bailan cueca ataviados con el traje típico, aunque obviamente esta indumentaria ha ido variando con el paso de los años y por supuesto, no es la misma que originalmente se utilizaba para trabajar.  En Chiloé no se ha utilizado nunca este traje, hasta lo que yo sé, sino que la vestimenta de trabajo del chilote tiene más que ver con prendas de lana. Sin embargo, algunos chilotes en las fiestas también se colocan el traje de huaso. También la cueca (el baile nacional por  decreto pinochetista en el año 79) es diferente en el archipiélago.

Este año, como todos los años, los chilenos celebran con la alegría del que no tiene nada que perder, y pese a todo…qué tanto! Al fin y al cabo, más de 200 años sin agachar el moño frente a un rey son dignos de celebrar, al menos yo lo haría. Y sí, tienen la cagá con el gobierno, y sí, aún queda mucho por hacer…pero me he dado cuenta que no todo está perdido, que los que vienen por detrás de nosotros traen sangre joven a la lucha. Y si en algún momento alguien levanta un vaso de “terremoto” (vino con helado de piña, riéndose hasta de su sombra), o de chicha, o de vino, y me mira desafiante y me dice que en mi país hay más bienestar pero menos libertad, a mí sólo me queda sonreír, y brindar por él, por todos los chilenos, y por qué no, por Chile, el país que me acoge en su regazo desde hace casi dos años.

También me dijeron que con el 18 se venía la primavera…obviamente, después de tanto invierno, mi corazoncito congelado no lo escuchó. Pero parece que era cierto, y este fin de semana largo ha brillado el sol, tanto que la hierba ha empezado a crecer porque la temperatura supera los 10 grados más de 4 horas al día…mis corderos me dan lecciones de vida a diario, y al lado del galpón hay una fiesta perpetua de pájaros, que han roto alegremente el equilibrio ecológico porque se dedican a robar sin pudor el grano que le doy a las ovejas. Me da la sensación de estar manteniendo a toda la población ornitológica de 6 hectáreas a la redonda. Aunque, egoístamente, escuchar esa explosión de alegría cuando subo al galpón me gusta mucho…Fundamentalmente veo orondos tordos, jilgueros y pechitos amarillos…aunque un amigo me dijo que a su galpón llegan hasta pájaros carpinteros de tamaño considerable.

También me ha ayudado a salir de mí misma (o a entrar en lugares que había abandonado) el hecho de que la semana pasada, medio por azar y medio intencionadamente, retomé una actividad que formaba parte de mi vida cotidiana cuando vivía en España: tomar cafés. No el nescafé que me despierta cuando me siento tras el escritorio de la oficina en la mañana, no el tarro de café que amablemente me ofrecen los productores cuando los visito, no el café de la sobremesa hogareña. Hablo de ese café que te tomas con esas personas que no forman parte de tu círculo familiar ni laboral, de ese salir de lo cotidiano y escuchar un argumento diferente, una opinión sorprendente, una risa fresca. Sin ánimo de menospreciar mi cotidianeidad, que en cierto modo elegí y que conforma lo esencial de mis días,  encontrarme con dos grandes personas me ha llenado en estos días de alegría y de vientos de cambio.

Por lo tanto, gracias querido tocayo, por empatizar, por aceptarme como “chuleta adoptiva”, por hablarme acerca del vino de honor y contarme (en calidad de chilote) por qué los chilotes no comulgan excesivamente con el chauvinismo patrio. Y gracias a tí también, primer chileno que conozco que no endulza el café ni el té, porque a tí te sobra dulzura y por devolverme la Revolución metida en el crisol de la juventud, de tu juventud.

Nos seguiremos juntando, sin duda alguna, siempre y cuando la vida nos lo permita.

Como sabéis, otro acontecimiento ha venido a hacer de nuestro septiembre un motivo más de alegría. Patricio cumplió 7 años el día 20 y lo hemos celebrado, como siempre, con los niños. Este año no tuve humor para hacer yo la torta, lo cual fue un detalle menor para estos pequeños salvajes que disfrutaron los primeros rayos de sol de la primavera adelantada como plantitas asombradas. Plantitas, por lo demás, muy móviles, que por no variar se embarraron hasta las orejas y arrasaron con todos los víveres básicos de un mes. Los corderos les producen una fascinación primigenia que me hace entender cómo fue el comienzo del proceso de domesticación del ovino; sin duda algún corderito guacho tras una cacería de muflón comenzó a ser objeto de la simpatía de algún niño, y la mamá de aquel niño decidió amamantarlo junto con su última guagua para que pudiera sobrevivir. Menos mal que no soy una mujer de las cavernas, que estos corderitos no están guachos y que las ovejas ya son una especie doméstica (bueno, las mías no tanto).

Patricio me dijo, al final del día, que había sido el mejor cumpleaños de su vida. Probablemente es lo mismo que siente cada año, pero el hecho de que me lo diga me alegra el corazón y me reafirma en que tomé la decisión correcta cuando, hace dos años, lo subí sin preguntarle mucho en aquel pájaro gigantesco para traerlo conmigo a este rincón del mundo. El martes por la mañana se le cayó otro de los dientes de arriba y ahora su sonrisa es aún más graciosa…el miércoles por la mañana descubrió con alivio que el ratón Pérez había escapado otra vez de las garras del Jochimín y le había dejado un autito bajo la almohada :)

Aprovechando el buen tiempo celebramos todo junto: cumpleaños, 18 y llegada de la primavera…ninguna de las tres cosas exactamente en su fecha…pero qué más da! Hizo un tiempo precioso y además mi vecino el pudú (el mismo del año pasado, ¿os acordáis?) compartió con nosotros gran parte de la tarde (y no, NO nos comimos al pudú…Sol (e) y compañía, un respeto a la fauna salvaje amenazada, please!!!). El único contratiempo fue que entre mis nebulosas mentales, pobladas de ovejas, tareas pendientes y canciones se me olvidó descongelar carne de vacuno…con gran regocijo por parte de los niños, que adoran el pollo a la parrilla…y las vienesas (puaj!). Y pese a estar “de servicio” y no poder emborracharme, me bajé sin mucha ayuda una botella de chicha de uva muy ad hoc…

También esta semana he vuelto a visitar a mis queridos amigos, esos que gustan de mantener su intimidad, esos que que me abrieron las puertas de su casa y de su vida desde el primer día.  Me regalaron unos huevos, algunos  de gallina araucana (tienen la cáscara verde) y otros de pava, enormes y exquisitos, y unas lechuguitas para el invernadero.

En cuanto a los aspectos logístico-hogareños, el sol nos dio el impulso necesario para sembrar unas hileras de papas, habas y arvejas, no tantas como el año pasado…(siembra responsable, lo he bautizado). Los ajos ya están muy grandes y a salvo de eventuales ataques ovinos, las yemas de los frutales van a reventar en cualquier momento. En general, el campo despierta de su letargo, y yo también.  Y aunque ya se va el frío, tomé la decisión tanto tiempo postergada y cambié las tres toneladas de frazadas (mantas) de la cama por un plumón (edredón) de plumas de ganso, blanco prístino, que se sumó al que ya tenía, de color violeta. Las mantas son preciosas, pero doy fe que bajo 500 gramos  de fáneras de angelito se duerme mejor que bajo 10 kg de esas nutridas mantas chilotas de las que hablaba Skármeta en El Cartero de Neruda.

Quizá mi pluma no está tan nutrida en estos días…por favor, si tienen alguna duda, pregunten…y como siempre responderé gustosa.

Mientras termino estas líneas, los cabros marchan de nuevo por las calles de Castro. Cuando los escucho vuelvo a entender por qué Martí decía que la juventud debe ejercitar los derechos que ha de realizar y transmitir después. En este momento confío más en esos cabros que en cualquiera de los actores políticos del país.

Besos para todas!!!! (y todos). Y por falta de tiempo, que no por flojera, las fotos van al final.

Jochimín retratado por Patricio

Jochimín retratado por Patricio

Con el pico en la mano...huy perdón! En Chile se dice azadón :D

Con el pico en la mano...huy perdón! En Chile se dice azadón :D

El trabajo infantil sigue siendo una lacra en todo el planeta y hay que luchar para erradicarlo, o al menos eso opina mi heredero

El trabajo infantil sigue siendo una lacra en todo el planeta y hay que luchar para erradicarlo, o al menos eso opina mi heredero

ajito chilote

ajito chilote

Huaso de León...se supone que tendría que llevar botas con espuelas y no zapatillas de casa, puristas abstenerse de comentar!!! ^_^

Huaso de León...se supone que tendría que llevar botas con espuelas y no zapatillas de casa, puristas abstenerse de comentar!!! ^_^

7 primaveras ^_^

7 primaveras ^_^

Cuando tenga 14 ya no me dejará hacer estas cosas...

Cuando tenga 14 ya no me dejará hacer estas cosas...

El pudú que, repito, NO nos comimos :D

El pudú que, repito, NO nos comimos :D

Más temprano que tarde

Sep 12, 2011 Author: Eugenia | Filed under: Uncategorized

Mis queridos y queridísimas;

El 11-9-11 recordé al Chicho en compañía de Patricio. Este año escuchó parte del Canto al Programa y me preguntó por qué lo mataron si “era bueno” (la misma pregunta que me ha hecho tantas otras veces con tantos otros personajes históricos). Para mi precioso tirano (Martí dixit), a sus (casi) 7 años el mundo aún se divide entre “los malos” y “los buenos” y no entiende muy bien por qué los buenos no ganan siempre.

Es complicado superar las trabas de uno mismo y no explicar la historia en términos de “bueno” o “malo”. Lo intento, a veces lo consigo… a veces no.  Ayer simplemente le dije que el retrato que hay en la pieza de juegos está ahí para recordarnos cada día que hay personas que luchan por un mundo mejor y que nosotros hemos de tomar su ejemplo.

Compañero Presidente, ayer en mi mente, siempre en mi corazón.

Besos para tod@s

PD Editada: no hubo paro nacional, no sé en qué estado mental estaba cuando supuestamente escuché la notocia…teniendo en cuanta el grado de dispersión de estos días…probablemente andaba volá, como dicen los chilenos :)

PD2 Anoche sentí un perro de madrugada en el galpón. Subí corriendo con la linterna y me pareció ver un bulto escabullirse por debajo de la malla protectora, pero con la oscuridad, la adrenalina y mi enojo no sé si era realmente un perro o el Jochimín, que después andaba por ahí maullando como alma en pena. Cerré lo mejor que pude el cerco, pero no sé si será suficiente. Si me matan a Saltarina y Pepín sé que, con todo el dolor de mi corazón, renunciaré a tener animales en el campo.

11-9-11

11-9-11

 

De trova y trovadores

Sep 10, 2011 Author: Eugenia | Filed under: La Vida..., Música, Poesía, Soñando

Hoy sé que no hay nada imposible,
anoche supe la verdad.
Creí a mi alma inservible,
pero era cansancio vulgar nada más.

Tú eres un don de la brisa,
un ser de la resurrección,
un pájaro con una risa
capaz de arrastrar a la noche hasta el sol.

Río, río, río. Río de verdad,
como un animal que ha sido puesto en libertad.

Río
me dejo ir en mano alegre,
voy previendo,
porque mañana, a lo mejor, hay un entierro
y una mordida de pantera en lo más mío.

Río,
y no es un desafío
a la vida del sueño:
es que vivo camino al cementerio.

(Silvio Rodriguez)

Estimadas, estimados;

He vuelto a la vida, no sé si a la alegría, pero ya no me arrastro hacia el fondo de mis recuerdos. El sonido de millones de gotas golpeando cada hoja de mi bosque húmedo perennifolio, la niebla que me saluda por las mañanas, el silencio adornado de los cantos de los pájaros, la vitalidad de mis corderillos, las peleas y astucias de mis gatos, los abrazos de mi hijo. Todo eso, unido al aleteo de un angelito serendípico que pasó haciéndome cosquillas en el alma, y a la trova, la constante, persistente, porfiada trova, que recurrentemente se coloca en mi camino, se me instala en lo más profundo, y a los trovadores. Los que conocéis y los que no. Siempre presentes en mis momentos de cambio vital, nunca por casualidad.

Todo ello, digo, es lo que me ha tirado p´arriba. También saberos ahí, al otro lado del océano, preocupados por mis nostalgias.

Mi feminidad ha vuelto hoy, sin avisar, y me pregunta indignada qué c*ño he hecho con mi melena. Sólo he podido ofrecerle paciencia…

Mañana es 11 de septiembre y, como cada año, haré una jornada de introspección, de memoria y homenaje. Compañero Presidente, siempre en mi corazón.

Os dejos unas fotos recientes del Stalin. El Jochimín no está tan perjudicado, porque se mantiene cerca de la casa e, inevitablemente, pilla más cacho en el reparto de alimento.  El Stalin ya sólo viene a verme un par de veces a la semana…

Os quiero.

Mi bosque, desde la ventana de la cocina, esta mañana

Mi bosque, desde la ventana de la cocina, esta mañana

El Stalin aprovechando el calor de la estufa (fijáos en la herida de su pata)

El Stalin aprovechando el calor de la estufa (fijáos en la herida de su pata)

Documento gráfico que demuestra los estragos de las luchas fratricidas

Documento gráfico que demuestra los estragos de las luchas fratricidas

Como quien dice

Sep 8, 2011 Author: Eugenia | Filed under: Escribiendo, La Vida..., Música

Hoy volví a bailar contigo,
con órgano y danzón;
volví a enseñarte mis amigos,
regresé sin ton ni son.
 

Hoy volví en el pensamiento
hasta el verano en que te vi,
de nuevo me senté contento
y agotado junto a ti.

Hoy estuve en la mañana
de canto de sinsontes,
de sol en la ventana,
de amanecer de monte,
de sábanas saciadas.

Hoy volví a tener destino
del torpe caminante,
de sueños enemigos,
de idioma navegante,
de rey y de mendigo,
de rey y de mendigo.

Hoy volví de entre los muertos
silbando extraño tu canción,
tirando notas y recuerdos
como quien dice un adiós.

(Silvio Rodríguez)

Hoy es un día “de aquellos” . Esos días en que, como dice mi querido pastor-poeta, inevitablemente, el pasado emerge como sudor. La inevitabilidad depende de uno y no depende. ¿Hasta qué punto somos capaces de dominar el impulso que nos lleva hacia lo que pudo ser y no fue, hacia lo que nunca ocurrió, hacia lo que nunca debiera haber ocurrido, hacia lo que ocurrió y, pese a todo, repetiríamos sin dudar ni un segundo?

Hoy mi fantasma está contento. Lo llamé, si, yo lo llamé, y entró, con mi permiso, abriendo puertas que se sellaron hace tiempo, unas a conciencia, otras de mala manera, con toscos tablones y clavos martillados a la carrera, en la urgencia por seguir viviendo.

Y yo que pensaba que esa herida ya no dolía…

Aparte de mi saudade, esta semana no hay mucho que contar. Me he cortado el pelo (mucho) y he regresado a la comodidad del uniforme masculino, de la invisibilidad. Ya no me maquillo, ya no me vale la ropa “de chica” que me compré el verano pasado cuando adelgacé tanto, y ya no me pongo tacón.  No me apetece. Además estoy haciendo un experimento, lo cual implica ir al centro experimental (barro, ovejas, caca, etc) casi a diario, y el frontis de la casa se ha convertido en una piscina de lodo king size, y ya me cansé de preocuparme por las manchas.

Si algún día deja de llover y de hacer frío en esta isla, me pensaré volver a vestirme de chica. Hasta entonces, voy a hibernar.

Satlarina y Pepín están muy bien, creciendo como toca. He descubierto que las grosellas y zarzaparrillas (que daba por muertas por ataque ovino fulminante meses atrás) han brotado y, si no hay más ataques, puede que este año den fruto.

Chile se prepara poco a poco para sus fiestas patrias. Ya se ven banderas y adornos tricolores en todas partes (casas, tiendas, coches…), aunque estos días hay luto nacional; supongo que habréis visto las noticias…la semana pasada se cayó un avión con 21 personas en el Archipiélago de Juan Fernández. Se murieron todos. En el avión iba un presentador chileno muy famoso (Felipe Camiroaga). Para que os hagáis una idea, es como si en España se muriera Buenafuente en circunstancias parecidas. A mí no me afecta en demasía, además me duelen mis dolores, aunque como siempre observo a los chilenos desde el respeto.

No estoy muy inspirada, y las cosas que querría escribir os pondrían muy tristes. Así que mejor me callo. Un beso desde la Tierra de las Gaviotas, hoy con una humedad relativa del 100% (lo escuché en la radio por la mañana). Así, no se nota tanto que mis mejillas también están húmedas.

En aquellos días no salía el sol, sino tu rostro

En aquellos días no salía el sol, sino tu rostro

PEPÍN

Ago 31, 2011 Author: Eugenia | Filed under: Uncategorized

Estimad@s:

El otro día me dí cuenta de algo: hace tiempo dije que el primer macho nacido en mi criadero se iba a llamar Pepín, así que Pom-Pom no se va a llamar Pom-Pom, sino Pepín.

Un beso para tod@s, y hoy especialmente para mi papi.

Pepín :)

Pepín :)

La parejita

Ago 28, 2011 Author: Eugenia | Filed under: La Vida..., Poesía

Esta mañana, cuando subí a darle el biberón a Saltarina II, escuché más jaleo corderil de lo normal y pensé que quizá no había podido mamar por la noche y por eso andaba reclamando. Cuando entré al galpón y miré, no entendía nada…¿por qué a la Saltarina se le habían borrado las manchas blancas de la cabeza? Tardé unos segundos en darme cuenta de que NO era la Saltarina sino OTRO corderito…

Hola!

Hola!

Aquí estoy! ¿A que soy mono?

Aquí estoy! ¿A que soy mono?

Es un macho y se va a llamar Pom Pom por la bolita blanca que tiene en la punta de la cola. Su madre tiene más instinto que la otra, se agacha para que el cordero mame, lo había limpiado y secado perfectamente, le había cortado el cordón al ras y se había comido la placenta para no atraer a los perros.

Estoy tan emocionada que no puedo decir mucho más. Simplemente, comparto con vosotros mi alegría, la sensación de milagro que no se me va del pecho, y la Oda a la Vida de Pablo Neruda.

ODA A LA VIDA

La noche entera
con un hacha
me ha golpeado el dolor,
pero el sueño
pasó lavando como un agua oscura
piedras ensangrentadas.
Hoy de nuevo estoy vivo.
De nuevo
te levanto,
vida,
sobre mis hombros.

Oh vida, copa clara,
de pronto
te llenas
de agua sucia,
de vino muerto,
de agonía, de pérdidas,
de sobrecogedoras telarañas,
y muchos creen
que ese color de infierno
guardarás para siempre.

No es cierto.

Pasa una noche lenta,
pasa un solo minuto
y todo cambia.
Se llena
de transparencia
la copa de la vida.
El trabajo espacioso
nos espera.
De un solo golpe nacen las palomas.
Se establece la luz sobre la tierra.

Vida, los pobres
poetas
te creyeron amarga,
no salieron contigo
de la cama
con el viento del mundo.

Recibieron los golpes
sin buscarte,
se barrenaron
un agujero negro
y fueron sumergiéndose
en el luto
de un pozo solitario.

No es verdad, vida,
eres
bella
como la que yo amo
y entre los senos tienes
olor a menta.

Vida,
eres
una máquina plena,
felicidad, sonido
de tormenta, ternura
de aceite delicado.

Vida,
eres como una viña:
atesoras la luz y la repartes
transformada en racimo.

el que de ti reniega
que espere
un minuto, una noche,
un año corto o largo,
que salga
de su soledad mentirosa,
que indague y luche, junte
sus manos a otras manos,
que no adopte ni halague
a la desdicha,
que la rechace dándole
forma de muro,
como a la piedra los picapedreros,
que corte la desdicha
y se haga con ella
pantalones.
La vida nos espera
a todos
los que amamos
el salvaje
olor a mar y menta
que tiene entre los senos.

 

Reconocimiento entre corderillos ^_^

Reconocimiento entre corderillos ^_^

La Saltarina ha muerto…¡Viva la Saltarina!

Ago 27, 2011 Author: Eugenia | Filed under: Cocinitas, La Vida..., Poesía

Querida familia: 

Esta semana la Tierra de las Gaviotas me ha seguido demostrando que la vida avanza, que sigue avanzando, que las circunstancias siguen cambiando,  que todo muta, día a día, habitualmente de modo sutil, y en ocasiones salvaje, primigenia, brutalmente. 

El martes por la mañana, manejando de camino a Castro,  la rueda trasera de la camioneta literalmente se sesintegró. Me dio la impresión de ir conduciendo un helicóptero, por el ruido que hizo…Afortunadamente no nos pasó nada, porque iba despacio y pude echarme hacia la berma (arcén). Además, iba con tiempo, así que pudimos tomar una micro Patricio y yo para estar a la hora exacta en el colegio. 

Por cierto, el colegio sigue en toma y la situación va para largo. Cada día hay más marchas y protestas, y hay unos 35 cabros (chavales) en huelga de hambre desde hace más de un mes. 

Ese mismo día del accidente con la rueda, al llegar a Castro y caminar unas cuadras desde el terminal rural de buses me detuve en detalles que habitualmente se me escapan cuando llego directa al estacionamiento del INIA: por ejemplo, el del carrito de los choripanes (bocadillitos de pan con longaniza asada a la brasa, en el mismo carrito) colocando una llama  (un cartón encendido) DEBAJO del balón (bombona) butano que utiliza…se me debieron de poner los ojos como platos soperos, porque el del carrito y el que estaba con él se me quedaron mirando…y no hice una foto porque me dio corte. No me atreví tampoco a preguntar por qué estaba cometiendo semejante temeridad, pero se me ocurren dos posibles explicaciones: primera, que con el frío acumulado por  la noche a la intemperie, el butano esté más denso y le cueste salir del balón por la mañana (poco probable) o que le quedara muy poco gas y ese fuera un truco para apurarlo  (bastante más probable, que ya voy conociendo a mi gente…). También me fijé en las personas que, como todos los días, toman un café (preparado con el azúcar ya puesto en el carrito del café), y un milcao (torta hecha con una masa de papa rallada cruda y papa cocida, rellena de chicharrones y frita) de pie junto al puesto de “las únicas”, aguerridas amasanderas que trabajan en la madrugada para aliarse contra el frío de las mañanas castreñas dos horas antes de que el resto de comercios abran sus puertas. 

El miércoles y el jueves fueron jornadas de Paro Nacional (Huelga General). Los chilenos son muy alegadores (protestones) y el gobierno actual tiene una de las más bajas popularidades de la historia. 

En los últimos días la saltarina empeoró de salud. Se había quedado tocada por el ataque de los perros, y el aborto empeoró las cosas. A pesar del tratamiento, la infección pudo con ella y el miércoles por la noche se murió. 

El jueves fue el cumpleaños de mi amiga Rosa. No suelo comentar vuestros cumpleaños acá, pero en esta ocasión le envié un poema de Borges (coincidiendo con que ese mismo día también habría sido su cumpleaños) que habla sobre gatos, y pensé que hacía mucho tiempo que no colocaba fotos de mis mininos, así que ahí van.

Jochimín cabezón

Jochimín cabezón

Jochimín y Patricio

Jochimín y Patricio

Stalin (la foto está desenfocada porque justo en ese momento el Jochimín saltó al ataque para batirse a muerte con su hermano, como cada día)

Stalin (la foto está desenfocada porque justo en ese momento el Jochimín saltó al ataque para batirse a muerte con su hermano, como cada día)

Ese mismo jueves, al llegar a casa casi de noche, subí la cuesta que lleva al galpón de las ovejas bastante triste, pensando que de las catorce que tenía sólo me quedaban seis. Cuando me iba acercando, escuché algo raro, tan raro que al principio pensé que me lo estaba imaginando. Parecía…pero no, no, no podía ser. Sin embargo, cuanto más me acercaba más lo escuchaba…y efectivamente, aquel sonidillo lastimero se parecía mucho al balido tembloroso ¡de un cordero recién nacido! Prácticamente volé en los últimos metros de la cuesta, y me temblaban las manos mientras abría la puerta del galpón. Y cuando entré…Efectivamente, allí entre la paja, un bultito negrísimo, pequeñísimo y tembloroso desafiaba al mundo y anunciaba, a quien quisiera escucharlo que acababa de llegar, que unos se van y otros vienen a ocupar el lugar que dejaron, que la vida te da y te quita, y que él estaba vivo. Muy vivo.

Lloré como una loca durante un buen rato, no sé si de emoción o dejándome llevar por la pena y la rabia que había contenido en mi pecho desde que empezaron los ataques de los perros. Estuve allí un rato observando al cordero y a su madre sin sin poder moverme, sólo lloraba y lloraba. Después bajé a la casa, cogí una toalla, yodo, gasas y la cámara de fotos, llamé a Patricio y subimos juntos. Ayudé a la oveja a terminar de expulsar la placenta, sequé al cordero porque su madre no lo había limpiado del todo y se estaba quedando frío, le desinfecté el cordón y lo pequé a las tetas de la madre, porque es primeriza (una de las últimas corderas negras que llegaron) y me dio miedo que tardaran mucho en encontrarse. Patricio me observaba bastante impactado desde una prudente distancia y sólo quiso tocarle un poco la cabeza, aunque al día siguiente ya se animó más y me ayudó a darle el biberón (la madre tiene leche pero aún no se entiende muy bien con el cordero y prefiero “ayudarle” un poco; además ha nacido con poco peso). 

Ayudando con la teta

Ayudando con la teta

Bienvenida

Bienvenida

Es una hembra, hija del Camahueto (se parece a él y no al carnero del vecino), y se va a llamar Saltarina II. 

Para celebrar el nacimiento de la nueva “miembra” de la familia, el sábado nos fuimos a comer una paila marina en las cocinerías de Dalcahue, aquel lugar donde las paisanas te hacen las empanadas (masa y relleno) delante de las narices y las fríen ahí mismo. La paila marina es un caldo hecho con pescado y mariscos, en este caso fresquísimos, recogidos por la mañana al lado de las cocinerías. Siempre que como allí, me acuerdo de mi padre, gourmet irredento, fundamentalista de la frescura de los productos del mar. 

 

Paila Marina

Paila Marina

Sigue haciendo frío, pero la primavera quiere llegar y se anuncia en los cantos de los pájaros. Y una vez más, la vida sigue avanzando, pasándome por encima sin ninguna consideración, ahogando pero no apretando. Y una vez más me siento dolorosamente viva en esta Tierra de las Gaviotas.

 

 

 


En España son las…


En Chile son las…


 

Enero 2012
L M X J V S D
« Nov    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Etiquetas