Jul 30, 2010
Author: Eugenia | Filed under: Uncategorized
Estimadas, estimados:
Estoy haciendo unas remodelaciones de la página, por eso temporalmente (creo) no se van a ver los post antiguos, pero voy a seguir publicando cosas, y esas sí que las podréis ver.
Un beso para tod@s y hasta muy pronto.
Jul 20, 2010
Author: Eugenia | Filed under: Geografía, La Vida...
Querida gente:
Mientras escribo estas letras, Patricio y yo deberíamos estar viajando a España con la vuelta del pasaje de ida que nos trajo en Abril. Como la mayoría sabréis, los planes laborales y familiares, unidos a las mordidas de pantera, me han hecho tomar la decisión de posponer el viaje. Me duele, para qué engañaros, pero en fin…hoy estoy donde debo estar.
La añoranza por mi familia de origen, mis amigas, mis amigos, es algo que me acompaña en cada paso que doy por esta tierra. Está ahí y emerge cuando menos me lo espero, acechándome tras el rincón más insospechado y opacando alguna de mis horas, pero afortunadamente encuentro alivio en las fugaces llamadas, en las videoconferencias que a veces no funcionan bien pero que me permiten la ilusión de tener frente a mí el rostro de quienes más quiero. Es un magro remedo de una tarde en Palencia con mis cuatro hermanos, de despertar en casa de mi madre y escucharla cantar, de ir a tomar un café con Sara… pero con esto voy tirando. El resto de mi saudade tiene que ver con una época que ya viví, que pertenece al pasado y que, aunque me hubiera quedado en España, no volvería. Tiene que ver con un estado de las cosas y de las personas que no se va a repetir porque fue, como dice mi querido pelao Rodríguez, un diminuto instante inmerso en el vivir… y nada más.
Y ahora que ya me desahogué, vuelvo a colocarme en el presente, en el porqué y el cómo llegué a este lugar, en las razones de mi partida, y me reafirmo en mi decisión. Como las semillas que arraigan lejos del árbol que las engendró, las que viajan en el viento, las que son transportadas por los animales, las que flotan en el agua hasta que llegan a una nueva tierra. En todo esto hay un proceso y creo que me hallo inmersa de lleno en él, aún dando tumbos, apenas arribando a mi nuevo suelo. No sé si el arraigo llegará algún día, pero lo único que puedo hacer es esperar.
Y mientras espero, me pasan cosas. Por ejemplo: el sábado, a eso de las once y media de la noche, estábamos en el salón viendo Harry Potter (en vacaciones de invierno casi todas las noches hay una película para niños…y no tan niños) y de repente, escuchamos un enorme crujido en el techo y se empezó a mover toda la casa. Esta vez estábamos cerca de la puerta y no tardamos ni cinco segundos en colocarnos bajo el dintel (Patricio estaba medio dormido en el sofá y el pobre no entendía nada cuando lo arrastramos hasta allí). Pasó en seguida, y por la página web de la onemi (Oficina Nacional de Emergencia) supimos que había sido una réplica leve del terremoto de febrero, de 5,7 grados si no recuerdo mal. Después me enteré de que en Chiloé la incidencia de movimientos sísmicos es inferior al resto del país porque hay menos de cinco AL DÍA!!!! Claro, Chile está encima de dos placas en colisión, una que se mete por debajo y otra que pasa por arriba…y se registran muchos movimientos, más de treinta al día según mi compa, aunque de baja intensidad, imperceptibles. Lo más curioso de lo que pasó el sábado es que yo pensaba que los animales tienen una sensibilidad especial para los movimientos telúricos, que los intuyen, que se ponen nerviosos y de alguna manera observándolos se pueden prever los terremotos… bueno, pues mis gatos estaban con una panzada impresionante desmayados en su sillón, y no movieron ni una oreja. Sí he dicho SU sillón, porque cuando lo instalamos no tardaron ni diez minutos en tomar oficialmente posesión de él.
Haciendo las tareas vacacionales con Patricio he descubierto que toma el lápiz exactamente igual que yo (exactamente igual de mal, a mí siempre me reñían en el colegio porque cogía el bolígrafo igual que la cuchara) sin que yo le haya dicho nada. No me ha visto escribir muchas veces y no lo hace por imitación, y me planteo si no habrá algún componente genético. De todas formas y para horror de la tía Katy, no le voy a corregir, porque yo he escrito así toda la vida y no me ha pasado nada malo (simplemente, el callo de los apuntes me salía en otro dedo).
Esta semana la lluvia nos ha dado una hermosa tregua. Pese al frío, prácticamente a diario hemos tenido un sol radiante, maravilloso. Tanto es así que el fin de semana nos animamos a trabajar en el huerto. Hemos removido la tierra donde irán las zanahorias dentro de un par de meses, y hemos abonado haciendo algo tan poco glamoroso como acarrear carretilladas de caca de vaca y esparcirlas con azadón o mediante métodos menos ortodoxos (a patadas). También hemos trasplantado unas delicadas lechuguitas y acelguitas de los almácigos al interior del invernadero.
Hice unas cuantas fotos y le pasé la cámara a mi hijo, que da rienda suelta a su creatividad tomando bellas instantáneas de la carretilla llena de mierda, la carretilla vacía, una regadera, un bidón de plástico, un palo, el cuerno de una vaca, una lombriz, un primer plano del culo del Stalin… La verdad es que mi heredero está demostrando dotes artísticas; creo que hace mejores fotos que yo… Ah! Y gracias al meticuloso trabajo del paparazzi descubrimos horas después que el Jochimín había utilizado uno de los almácigos como improvisada caja de arena.
Cierro el post agradeciéndoos, como siempre, todo el cariño que nos hacéis llegar, a través de la página y por otras vías, y mandando un cariñoso saludo para la familia Mateos: gracias por visitarnos, le conté a Patricio que habíais entrado en la página y me dijo que se acuerda mucho de Javi y que le gustaría tenerlo aquí para jugar en los columpios y a la pelota.