Hoy sé que no hay nada imposible,
anoche supe la verdad.
Creí a mi alma inservible,
pero era cansancio vulgar nada más.
Tú eres un don de la brisa,
un ser de la resurrección,
un pájaro con una risa
capaz de arrastrar a la noche hasta el sol.
Río, río, río. Río de verdad,
como un animal que ha sido puesto en libertad.
Río
me dejo ir en mano alegre,
voy previendo,
porque mañana, a lo mejor, hay un entierro
y una mordida de pantera en lo más mío.
Río,
y no es un desafío
a la vida del sueño:
es que vivo camino al cementerio.
(Silvio Rodriguez)
Estimadas, estimados;
He vuelto a la vida, no sé si a la alegría, pero ya no me arrastro hacia el fondo de mis recuerdos. El sonido de millones de gotas golpeando cada hoja de mi bosque húmedo perennifolio, la niebla que me saluda por las mañanas, el silencio adornado de los cantos de los pájaros, la vitalidad de mis corderillos, las peleas y astucias de mis gatos, los abrazos de mi hijo. Todo eso, unido al aleteo de un angelito serendípico que pasó haciéndome cosquillas en el alma, y a la trova, la constante, persistente, porfiada trova, que recurrentemente se coloca en mi camino, se me instala en lo más profundo, y a los trovadores. Los que conocéis y los que no. Siempre presentes en mis momentos de cambio vital, nunca por casualidad.
Todo ello, digo, es lo que me ha tirado p´arriba. También saberos ahí, al otro lado del océano, preocupados por mis nostalgias.
Mi feminidad ha vuelto hoy, sin avisar, y me pregunta indignada qué c*ño he hecho con mi melena. Sólo he podido ofrecerle paciencia…
Mañana es 11 de septiembre y, como cada año, haré una jornada de introspección, de memoria y homenaje. Compañero Presidente, siempre en mi corazón.
Os dejos unas fotos recientes del Stalin. El Jochimín no está tan perjudicado, porque se mantiene cerca de la casa e, inevitablemente, pilla más cacho en el reparto de alimento. El Stalin ya sólo viene a verme un par de veces a la semana…
Os quiero.

Mi bosque, desde la ventana de la cocina, esta mañana

El Stalin aprovechando el calor de la estufa (fijáos en la herida de su pata)

Documento gráfico que demuestra los estragos de las luchas fratricidas