Esta semana comienzo con un saludo especial para Pilar, Blanca y Lito (y Sagra, si sigue por ahí, y si no también), que disfrutan en Riego de la placidez de los últimos días del verano, y que cuidan su huerto como si fuera un templo, el reflejo de uno mismo. Es realmente un buen ejercicio para el alma ocuparse del proceso de crecimiento de otro ser vivo…
La vida, una vez más, nos pasa por encima sin ninguna consideración. La fiesta costumbrista de Apiao se suspendió porque un chiquillo de quince años que vivía en la isla se suicidó. En un lugar tan pequeño (unos setecientos habitantes), sucesos de este tipo convocan a todas las familias y oscurecen el ánimo de la comunidad completa, así que simplemente puedo lamentar lo ocurrido y unirme al luto de esa gente.
Por lo demás, respecto al otro viaje que tenía que hacer, fui, ví… y no vencí, porque ese no era el objetivo. El objetivo era enseñar y aprender, y conseguí ambas cosas. Y conocí gentes y lugares nuevos, y volví cansada y contenta.
Estuve en dos ciudades: Osorno (X región, de Los Lagos, la misma en la que está Chiloé) y Temuco (IX región, de la Araucanía, la misma en la que se recolectan los piñones gigantes de araucaria y donde nos dejó tirados la camioneta). Os lo coloco en el mapa:
osorno y temuco
En las dos ciudades di la misma charla. En la primera me puse más nerviosa, pero la segunda me salió súper bien. He confirmado que me gusta mucho contarle cosas a la gente, y creo que me entendieron bien.
Como anécdotas, os cuento que anduve p´arriba y p´abajo con una chica australiana que también estaba invitada como charlista, era súper simpática y nos hicimos amigas. En la Plaza Mayor de Osorno (plaza de armas, la llaman acá) tienen una enorme escultura con la leyenda: “OSORNO, PATRIA DE LA LECHE”…aunqe la escultura es un señor toro, y de una raza de carne, y con todas sus cosas bien puestas (¡???).
Osorno, patria de la...¿leche??????
Os dejo también una foto de la Catedral de Osorno. La que tenían se cayó en el terremoto de los años 60, así que como véis esta es bastante moderna. A mí me llama la atención porque claro, como buena leonesa estoy acostumbrada al gótico y al románico.
Catedral de Osorno
El día siguiente a la charla de Osorno fuimos de visita oficial a casa de un productor de la zona, que cocinó dos tipos de corderos para los asistentes: uno grande, el que habitualmente comen aquí (una canal de 20 kilos, o más, o sea, sabor a oveja auténtica) y uno lechal, de 6 kilos, que aquí apenas se conoce y que según él, hizo “especialmente en honor de la doctora española” Me hizo coger el primer pedazo (con la mano) y aunque me dio un poco de vergüenza, me sentí muy bien. Volver a sentir ese sabor tan especial del lechazo fue como volver a casa en una navidad cualquiera. A los chilenos les llama mucho la atención que en España se coma el cordero tan pequeñito, el comentario más suave que escuché fue que era como “comerse una liebre”. Algunos al principio mostraron resistencia, pero después dijeron que estaba bueno (gracias al aliño,porque sin él “no tendría sabor a nada”).
Este productor tiene ovejas en su jardín, que le sirven como corta-césped natural (al igual que mis vaquitas). Os dejo unas fotos de sus ovejas, las de su casa y también las de su campo.
Ovejas Campo
Ovejas Casa
El hotel donde nos hospedábamos en Temuco se iba a celebrar una reunión de empresarios más o menos importante, y cuando llegué por la noche me presentaron al ministro de agricultura, que andaba por allí. Subí con él en el ascensor y le hizo gracia algún comentario que hice, supongo que por el acento. Al día siguiente el hotel era un búnquer, porque estaba por llegar el presidente Piñera…Aunque a él ya no lo ví porque me fui pronto. Ha habido un terrible temporal de lluvia y viento toda la semana en las dos regiones, de hecho cuando salimos de Temuco las carreteras de la ciudad parecían ríos. La australiana hizo alguna foto, si me la manda la coloco para que lo veáis.
Ya en casa, el sábado y el domingo transcurrieron tranquilos, jugando con los niños a algún juego de mesa. Me he dado cuenta que el Trivial puede resultar muy divertido cuendo se juega con menores de 6 años, que te dan respuestas como:
-P: ¿Cuál es la montaña más alta del planeta? R: La montaña “Rusia”
-P: ¿Cómo se llama el famoso parque le los dinosaurios de la película de Spielberg? R: Una pista: Parque Ju…… “¡¡¡Jubilado!!!”
-P: ¿Qué pájaro puede volar hacia atrás? R: Ayuda: el pi…….. ¡¡¡el Picachu!!!!! (En Chile el colibrí se llama picaflor)
Y esto es todo por el momento. Besitos para tod@s.
Mil gracias por vuestra compañía, por hacerme sentir que compartir mi experiencia vale la pena. Gracias Lorena, Gelo, Isa, Sa, Juan, Marián y Paco. Esta semana apenas he tenido tiempo de ver internet y cuando miré la página y me encontré con todos esos comentarios me puse muy contenta. Gracias también a los que leéis y no comentáis.
Isa, el cochayuyo sólo se da en aguas subantárticas, pero es posible que en España se pueda encontrar un alga equivalente en propiedades nutricionales (tiene mucho calcio, potasio y yodo, como casi todas las algas pardas) y físicas (es elástica). A los bebés les alivia la inflamación y el dolor de las encías y ayuda a la mineralización de los dientes.
Escribo este post para contaros que el domingo me voy de “expedición” a una feria costumbrista en Apiao (la islita que he rodeado en rosa, creo que tiene 700 habitantes).
Isla Apiao
Voy a asistir porque quiero familiarizarme con la diversidad biológica de la isla (fundamentalmente animales domésticos, pero también lobos marinos y seres encantadores por el estilo). Estaré allí todo el día, y al día siguiente ya me voy de viaje por lo de las charlas y estaré toda la semana fuera, así que no podré actualizar la web. Eso sí, haré muchas fotos y aprenderé mucho, y cuando regrese podré compartir con vosotr@s un montón de cosas.
Así que lo dicho, un besito para tod@s y nos vemos pronto.
Esta semana comenzó con novedades burocrático-laborales que incluyeron escenas altamente lacrimógenas en alguna oficina de extranjería y que implican un viajecito más a Santiago, probablemente dentro de dos semanas…pero las cosas están saliendo bien y las buenas noticias se van sucediendo. Me han invitado a dar un par de charlas la semana que viene, en dos ciudades de la zona sur. Además, me han concedido una “beca de jóvenes investigadores” (todavía cuelo en esa categoría, jejejej) para ir al Congreso Mundial de Buiatría que se celebra en Santiago en Noviembre. Dura una semana y van miles de personas, muchas de ellas eminencias en el campo de la veterinaria. Estoy súper contenta porque la inscripción es muy cara, y la beca corre con esos gastos (de otra manera no podría ir). Llevo un trabajo muy bonito y me hace mucha ilusión.
Durante toda la semana hemos ido y venido de casa al cole y del cole a casa en micro. Hacia tiempo que no lo hacíamos, y ha sido divertido. Los condustores de micro (recordad que las micros son los buses rurales) son serios pero súper amables. Se preocupan de dejarte exactamente donde tú necesitas bajarte, y no unos metros antes ni después. Te esperan pacientemente si vas cargada con niños y bolsas y nunca se impacientan ni ponen malas caras. El que nos lleva de casa al cole por la mañana pone la radio a todo trapo con una emisora que sólo da cumbias, y algún merengue. Pese al grado de destartalamiento de las viejas micros, en ellas me siento infinitamente más cómoda que en cualquier autobús de León.Por cierto, esta semana me ha pasado dos veces la misma cosa…me han cedido el asiento, tanto en el autobús (un chavalón de unos 16 años, que se levantó para bajarse del bus y no permitió que otra persona se sentara) como en la biblioteca (un paisano que llegó a colocarse en la mesa al mismo tiempo que yo). Una de dos: o me estoy haciendo más vieja y se me nota, o he engordado tanto que piensan que estoy embarazada. O sencillamente, ha sido coincidencia. Pero estoy mosca.
El colegio de Patricio, como ya habréis podido comprobar, es una fiesta de disfraces continua. La semana pasada, el día del niño (disfraz de gato). La que viene, un festival de inglés (disfraz de escocés, con gaita y todo). La del 18 de septiembre (fiestorro patrio por todo lo alto, cuatro días de juerga nacional con altas dosis de asados y alcohol) harán una obra de teatro y creo que tiene que hacer de limpiabotas, porque me han oedido que lleve un “”lustrín” (cepillo para calzado) y un ramo con 6 flores de plástico (¿?). Por lo que he podido averiguar, en el resto de colegios es igual. En Chile a los parvularios les estimulan mucho todo lo que tenga que ver con sociabilidad, actuar y hablar en público, disfrazarse, pintar, cantar, recitar poesía, motricidad fina de los dedos (manuelidades), etc. Así que, aunque es un coñazo estar preparando disfraces y ayudandole a “ensayar” cada dos por tres, lo hago con gusto porque veo que le hace bien, y además él está encantado, como os podréis imaginar. La frase que tiene que decir en el festival de inglés es: “He was an actor and a writer” (Era actor y escritor). Parece ser que van a hablar sobre la vida de Shakespeare. El caso es que, ni corta ni perezosa, en uno de mis “innumerables ratos de ocio” (maravillosa expresión irónica acuñada por una de mis directoras de Tesis) el sábado me armé de todo lo necesario para fabricarle una gaita (un metro de tela roja, lana, hilo, aguja, cordón de flecos, algodón y dos flautas). Y este fué el nada desdeñable resultado:
el gaitero
Antes de eso, por la mañana, aprovechamos que hizo un día precioso para trabajar en el campo; incluso me dio el arrebato científico y me puse a muestrear, anotar y esas cosas. Bueno, algunos no trabajan tanto…Patricio se dedica a hacer fotos (lo cual también es un buen trabajo), y los gatos a c*gar en la tierra recién sembrada y a dormitar al sol o metidos en la carretilla…(sin comentarios).
gato lagartijero…
cuando movimos la carretilla ni se despertó el tío
El domingo nos aprovisionamos en el mercado tradicional, trajimos un pulpo y un par de merluzas gigantes que limpié y congelé (lo cual supuso una bacanal felina), y por fin me atreví con el cochayuyo, un alga que se consume cocida y que también le dan a los bebés como “mordedor” natural (¿este es el que las paisanas te hicieron probar, Paco?). Cuando la guise, os cuento. También me hice con una cuelga de cholgas ahumadas. Las cholgas (Aulacomya atra atra) son una especie de molusco bivalvo muy parecido al mejillón. Les sacan la cáscara, las ensartan en varas de junco y las ahúman. Están muy buenas.
Aunque hizo peor día que el sábado, por la tarde estuve de nuevo en el campo, jugando con todos los niños al apasionante juego “pateen el mojón”. Diversión, ejercicio físico y distribución del abono orgánico en uno… ¿Qué más se puede pedir? Los únicos que no lo consideran divertido son los gatos, porque se llevaron más de un mojonazo por cruzarse en la trayectoria de los misiles. Después vimos un documental sobre el ártico y me deshice en explicaciones acerca de los narvales, las belugas, la cadena trófica, el calentamiento global y zarandajas por el estilo, pero ellos superan todos mis delirios biológicos. Me dijeron que las medusas bioluminiscentes parecen zapallos italianos (calabacines) adornados con luces de navidad, y que otras chiquititas que tienen dos “cuernecitos” son como “espermios (espermatozoides) de batman”. Angelitos…
Y así ha pasado una semana más en la Tierra de las Gaviotas. Espero que el verano os esté dando ya algún respiro a los del otro hemisferio…aquí, aunque es verdad que casi no ha llovido en toda la semana, el frío no afloja.
Mil besos desde el Sur del mundo.
cholgas ahumadas, cochayuyo y paisana flipando ^_^
Antes de empezar, quiero mandar un saludo a Montse y a Gonzalo, que hace mucho tiempo decidieron vivir su vida de forma similar a como la vivo yo aquí… aunque un poco más cerquita de León. Os recuerdo muy a menudo y con mucho cariño. A mi Stalin le encantaría conocer a esa nueva generación de gatitas negras, jijiji…
Hablando de gatos y bichos en general, un día de esta semana, al llegar a casa, vi una bola peluda de color rubio que huía por el camino. Jochimín y Stalin tardaron una hora en aparecer por casa, así que deduzco que el que huía es el gato (o gata) del vecino que vino a hacer nuevos amigos, o enemigos…o directamente a zamparse la comida de los otros dos. También he pillado in fraganti a un perrucho pequeño y a otro grande que vienen a gorronear para horror de mis mininos, que se suben al tejado más erizados que un puercoespín, y también estos días he visto pisadas de zorro en la entrada. Todo esto unido a las aves que merodean en el campo, el pudú que siempre piensa que no lo vemos (o que nosotros siempre pensamos que no nos ve) y a una cantidad generosa de insectos que, pese a ser invierno, se pasan a visitarnos. Como este díptero rarísimo e inmenso que estaba apoyado en la puerta de entrada:
díptero
El 8 de agosto se celebró en Chile el día del niño. La ONU estableció este día en el 20 de noviembre, y en España se celebra en abril o mayo…pero aquí es el segundo domingo de agosto. Como en tantas otras “fechas señaladas”, lo que hace la mayoría de la gente es comprarle un regalo a los pequeños de la casa, para regocijo de los susodichos y también de los comercios, que hacen su agosto, y nunca mejor dicho. Al ser algo ajeno a mi matriz cultural (en España nunca ví que se conmemorara especialmente), me sorprendió mucho ver la importancia de la celebración. En el colegio de Patricio les dijeron que el viernes podían ir disfrazados, y (por supuesto) ese día hicieron un fiestorro en el aula con abundante baile, comida y bebida. Las profes avisaron el día antes, y tuve que improvisarle a Patricio un disfraz de gato, con el que finalmente iba encantado aunque le quedaba un poco pequeño
miau al cuadrado
El mismo día de la fiesta de Patricio, tuve que viajar a Puerto Montt a una reunión. Puerto Montt es una ciudad grande que está en el continente, a unas cuatro horas en autobús desde Castro (transbordador incluído). En esta ocasión no llevé la cámara, pero cuando empiece a hacer buen tiempo tomaré fotos para colgarlas en la web. Siguiendo con lo del día del niño, el sábado estuve con toda la tropa ”la Brújula del Cuerpo” (una cafetería del centro donde hay un pequeño espacio reservado para ellos, con piscina de bolas y un par de colchonetas) . Se comieron un completo, y después fuimos a pasear por Castro. Estuvimos en uno de los magros y destartalados parques públicos que hay en la zona del puerto, a la que no voy habitualmente, así que aproveché para hacer fotos:
Playa (fijáos en la mariscadora)
La mariscadora y dos quiltros
Marea baja
Estuvimos también en una plaza (muy cerca del hotel Unicornio Azul) en la que hay unas máquinas de tren (locomóviles, se llamaban). Los turistas siempre se hacen fotos junto a ellas, y aunque yo nunca he querido hacerlo (quizá porque no me considero turista) siempre he pensado que a mi hermano Jose (fanático de los trenes) le gustaría conocerlas.
Plaza de los trenes
Cartel colocado en una de las máquinas
Estos trenes de trocha angosta (vía estrecha) llevaron la madera de los aserraderos entre Castro y Ancud desde finales del siglo XIX hasta el 22 de mayo de 1960, cuando el maremoto destruyó la red ferroviaria, que no se reconstruyó. Tardaban 10 horas en completar el recorrido que hoy se hace en una hora en coche.
Ese mismo día me hicieron un regalo en el mercado de Lillo, que está al lado de los trenes y que es el lugar donde está la artesanía chilota para los turistas: una cestita de quilineja. La quilineja (Luzuriaga radicans) crece en los troncos de los árboles (es trepadora) y sus fibras son súper resistentes. Me recuerda a una bolsita que me trajo mi amigo Eloy de la selva amazónica, que estaba hecha con otra planta de características similares. Los utensilios hechos con este tipo de plantas son tan resistentes que en ellas se pueden llevar muchos kilos de papas, leña, etc. A la quilineja también la llaman coral del bosque porque tiene unos frutos rojos y redondos muy llamativos.
tralaralalita, mi cestita
Y con est0 me despido por el momento. Siento la parquedad…estos dias ando liada… pero muy contenta. Un beso para tod@s.